Manual de buenas prácticas para la gestión de quejas y sugerencias de los recursos humanos

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Manual de buenas prácticas para la gestión de quejas y sugerencias de los recursos humanos
Los sistemas de participación del personal
La gestión de las sugerencias de los empleados
La gestión de las quejas de los empleados
Referencias
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Introducción

Durante los últimos años, la función de la gestión de los Recursos Humanos ha sufrido un cambio importante en cuanto al papel de los empleados en la organización. Actualmente, la realización del mismo trabajo o actividad una y otra vez, manteniendo un buen nivel de eficiencia y productividad, ya no es suficiente para el éxito de la organización. Para que la organización pueda mantener un nivel alto de realización de sus objetivos debe mejorar continuamente, y sobre todo de cara a los clientes y usuarios de los servicios y productos ofrecidos. Las iniciativas para mejorar estos procesos y productos deben proceder, cada vez más, de los propios empleados que son quienes están más cerca de los procesos internos y de los clientes de la organización. Esta generación de ideas exige un cambio de mentalidad en los empleados y en la organización en general, con el objeto de que sus capacidades críticas y creativas puedan ser aprovechadas en favor de la consecución de los objetivos de la organización.

En cuanto a la organización y para que ésta logre sus objetivos, es fundamental establecer la relevancia y el valor del capital humano y los recursos que sus miembros aportan, incluyendo sus competencias, aptitudes, actitudes, conocimientos, destrezas y habilidades. Estos recursos añaden valor a la organización y en muchos casos constituyen una ventaja competitiva, por lo que deberán potenciarse con la introducción de mecanismos objetivos y estimulantes de la participación, expresión y generación de iniciativas por parte de los empleados.

El aprovechamiento de este inmenso potencial se basa en involucrar al personal perteneciente a los diferentes niveles de la organización, haciéndole participar activamente en la mejora de los procesos de la empresa. Esta participación activa puede tener lugar por medio de sistemas o formas estructuradas de participación, o bien de esquemas más informales, como reuniones, charlas, entrevistas o actos de tipo sociocultural, todos ellos de gran importancia (Prado, Fernández y García. 2004).