El IBV valora al ciclista profesional valenciano Dídac Ortega

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El ciclista profesional valenciano Dídac Ortega se ha sometido hoy a las pruebas del nuevo Servicio de Valoración del Ciclista del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV).

Pensado para ciclistas aficionados y profesionales, este servicio consiste en un conjunto de técnicas biomecánicas desarrolladas en el IBV y un gran número de herramientas tecnológicas para mejorar los aspectos más relevantes que rodean a este deporte.

En las últimas décadas, el mundo del deporte ha sufrido un espectacular avance en tecnificación y sofisticación. En este sentido, el ciclismo ha destacado en el desarrollo de nuevo equipamiento deportivo dirigido a mejorar el rendimiento. El avance en los materiales empleados o la reducción de costes en su diseño y fabricación, ha permitido a los aficionados acceder a bicicletas muy técnicas y de características idóneas para la práctica del ciclismo.

El aprovechamiento de estos avances tecnológicos exige una mayor especialización en la selección, la personalización y el uso del material deportivo. La falta de adaptación de las bicicletas, de la técnica de rodaje o del propio plan de entrenamiento, puede desencadenar en el deportista trastornos y problemas como el disconfort, la aparición de lesiones, la retirada o el abandono prematuro de la práctica del ciclismo.

El servicio de Valoración de Ciclistas del Instituto de Biomecánica de Valencia contempla diferentes pruebas relacionadas con la personalización ergonómica de los reglajes de la bicicleta y el análisis del rendimiento del deportista, de las que ha sido testigo Dídac Ortega en la sesión de hoy.

Dídac Ortega tiene 28 años y es su cuarto año como ciclista profesional. Lleva dos años en el equipo italiano Acqua e Sapone, D'Angelo y Antenucci. Para el ciclista valenciano, "la valoración que me realizan hoy en el Instituto de Biomecánica permitirá impulsar mi carrera deportiva, ya que en ciclismo todos los detalles cuentan y aquí van a estudiar mi posición en la bicicleta, la eficacia de la pedalada, aspectos importantes para mejorar mi entrenamiento".

Son muchos los trastornos músculo-esqueléticos que sufren los aficionados al ciclismo debidos a un mal ajuste de las dimensiones de su bicicleta. La altura y retroceso del sillín, su posicionamiento en el espacio, la altura de los pedales, la altura y distancia del manillar o el tamaño de la propia empuñadura, son variables importantes a la hora de garantizar una adecuada personalización de la bicicleta a las características del usuario. "Si personalizamos la bicicleta al deportista conseguiremos evitar lesiones provocadas por descompensaciones relacionadas con el miembro inferior y problemas de rodilla o de espalda, principalmente", ha explicado David Garrido.

En este sentido, las pruebas que se realizan tienen en cuenta aspectos el estado físico del deportista, el entrenamiento que sigue, la valoración de las alteraciones músculo-esqueléticas si las hay, e incluso la evaluación de su historia clínica.
Asimismo, especialistas en biomecánica del IBV determinan los ajustes óptimos de la bicicleta atendiendo a las características antropométricas del deportista, analizadas con anterioridad mediante un escaneado 3D de cuerpo completo del ciclista.