Expertos en innovación, tecnología y calidad de vida debaten cómo hacer compatibles economía y salud

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Para preservar el estado del bienestar y la calidad de vida hay de abordar con urgencia cambios en la manera de entender tanto la innovación y la economía como nuestra propia manera de vivir. Así concluye la Declaración presentada este mediodía en el I Foro sobre Innovación, Economía y Calidad de Vida que, organizado por el Instituto de Biomecánica y la Asociación CVIDA, ha reunido a más de 170 asistentes interesados en esta iniciativa, que ve en la crisis una oportunidad para avanzar en un nuevo modelo productivo, la economía de la calidad de vida.

Los expertos que han participado en este punto de encuentro y de debate, celebrado los días 11 y 12 de noviembre en Valencia, han coincidido en que el modelo socioeconómico actual muestra signos de agotamiento y es el momento de reaccionar, de buscar otro enfoque, de encontrar una nueva visión de la innovación y de la economía capaz de garantizar la calidad de vida sostenible de las personas.

La innovación orientada por las personas se convierte en una de las claves para reinterpretar la economía y permite afrontar la crisis como una oportunidad para la Comunitat Valenciana, donde se producen una gran variedad de bienes y servicios destinados a las personas y constituye un enclave excelente para el desarrollo de la economía de la calidad de vida.

“El modelo de la economía de la calidad de vida que defendemos en este Foro propone orientar la innovación y la economía desde un enfoque distinto que permita el desarrollo de las personas y garantice su calidad de vida como miembros de una sociedad avanzada, además de ambiental y económicamente sostenible”, ha explicado el director del Instituto de Biomecánica, Pedro Vera.

La economía de la calidad de vida se presenta como una economía concebida para contribuir al bienestar, donde las personas dejan de ser meras consumidoras y participan en el desarrollo de productos y servicios que tienen en cuenta las características, necesidades y preferencias de los ciudadanos.

Para el director del IBV, Pedro Vera, “los expertos han coincidido también en la necesidad de que todos los agentes sociales y económicos rememos en la misma dirección: las empresas, los centros tecnológicos, las asociaciones profesionales, las administraciones públicas y las personas”.

El futuro está en las personas, pero también el presente. Los cambios son necesarios y hay empresas que se han dado cuenta y han asumido este reto como un elemento de diferenciación y competitividad.

Durante el Foro (www.foro-icv.org) se han mostrado, en esta línea,  los ejemplos de tres empresas con las que ha trabajado el Instituto de Biomecánica en el desarrollo de productos que contribuyen a la mejora de la calidad de vida: superficies cerámicas inteligentes que nos ayudan a cruzar los pasos de peatones o a prevenir accidentes en las evacuaciones de espacios públicos de interior (TAU CERÁMICA), una plataforma en internet que nos permite practicar ciclismo con nuestra bicicleta en casa y recrear nuestra ruta a través de un simulador virtual (BKOOL), o sistemas de descanso personalizados para quienes padecen dolores de espalda (VISCOFORM).

Expertos de reconocido prestigio en el campo de la innovación, economía, ciencias sociales y tecnología son los encargados de impulsar este foro formando parte del Comité Científico. Los miembros del mismo son Antonio Ariño, Ignacio Fernández de Lucio, Fernando García Checa, Andrés García Reche, José Vicente González, Gregorio Martín, Justo Nieto, Juan Manuel San Martín, además de representantes de la Asociación CVIDA y del IBV.

El I Foro sobre Innovación, Economía y Calidad de Vida está cofinanciado por IMPIVA, a través del Plan de Competitividad de la Empresa Valenciana, y la Unión Europea a través de los fondos FEDER.

El IBV es socio de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunitat Valenciana (REDIT).